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En plena pandemia se destapa olla podrida en el hospital Julio Méndez

Por Álvaro Cotes

Cuando el nuevo Gobernador, Carlos Caicedo, asumió el cargo para el cual lo eligió el pueblo, ya el gerente del Hospital Julio Méndez Barreneche, Tomás Díaz Granados, sabía lo que se le venía encima. Era consciente de que el nuevo mandatario no le iba a permitir que durara ni siquiera un segundo más en el puesto, en el cual había permanecido por mucho tiempo, reinando bajo el amparo de dos de las familias tradicionales del Departamento, precisamente las que compitieron en la última contienda política con candidatos para elegir Gobernador.

Sin embargo, Caicedo, en un gesto que muchos pensaron había sido una debilidad suya, durante el primer encuentro que tuvo con los gerentes de hospitales y dada la situación lamentable de la red hospitalaria que encontró tras asumir el cargo, le hizo una pequeña sugerencia muy especial al gerente que halló en ese HJMB. Le dijo que, cuando fuera a gastarse el presupuesto del Hospital, lo hiciera de manera gradual, es decir, que pagara las deudas contraídas más importantes mes por mes, hasta cumplir los 12 meses.

No obstante, el susodicho gerente hizo todo lo contrario: se gastó casi la mitad del presupuesto en los dos primeros meses del presente año, acción que como es lógico, no fue muy bien vista por parte del Gobernador ni por ningún otro ser racional con dos dedos de frente. Ese actuar del gerente, cuyo período como tal se le vence el próximo 31 de marzo, como era lógico, llenó de más desconfianza al mandatario de los magdalenenses.

Desconfianza que se incrementó aún más, cuando al oído del mandatario, llegaron después informaciones sobre que el gerente del Hospital siguió desobedeciendo el principio de austeridad que le había recomendado Caicedo, al suscribir más contratos por tres meses con más personal que habría quedado por fuera de un supuesto compromiso con sus jefes políticos, una práctica que para muchos fue como un acto suicida o de una “quema de su último cartucho”, pues el 31 de marzo estaba cerca, día en el que de seguro y con justa razón por su comportamiento inadecuado, la junta directiva del hospital de tercer nivel, de seguro no lo va a reelegir.

Caicedo hizo lo propio entonces: esperó a que la Supersalud entregara el informe final de su intervención a ese centro asistencial y en el cual se dieron a conocer los graves hallazgos que encontraron y que el Gobernador temía. Fue así como se supo, por ejemplo, que el reconocido gerente no pagó los mil millones de pesos completos que tenía que pagarle a la Dian y tan solo le canceló 94 millones de esos mil millones y lo peor aún, no dio explicación alguna de lo que hizo con los 906 millones de pesos restantes.

De la misma manera se halló por parte de la Contraloría que el gerente no aprobó el Plan Operativo Anual (POA) vigencia 2018 y 2019 y tampoco adoptó o aprobó las tarifas y cuotas de recuperación con las que debía contar la entidad para su venta de servicios.

Igualmente qur no presentó su declaración de bienes y rentas para el 2018 y, además, presuntamente no fue evaluado ni calificado su plan de gestión vigencia 2017.

Otra anomalía que le encontraron fue que no contaba con los estudios técnicos ni de costos que justificara la contratación del personal según la producción de la entidad, tampoco tenía los estudios para modificar la planta de personal, acorde con las necesidades de la ESE.

“Además, la ESE Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche y su representante legal, están ante una prohibición expresa de la ley, al contratar actividades permanentes mediante contratos de prestación de servicios. No cumple con los acuerdos de gestión, con los funcionarios de libre nombramiento y remoción”, se detalla en el informe de la Contraloría.

MÁS HALLAZGOS

A continuación, el resto de los hallazgos, 34 en total, encontrados por los organismos del Estado que intervinieron al hospital Julio Méndez Barreneche durante la administración del actual gerente y quien por fortuna tiene los días contados en esa entidad hasta el 31 de marzo venidero:

La ESE HUJMB concluyó la vigencia 2019 en déficit presupuestal, el cual presionó el estado de los pasivos y aún más, estando en Programa de Saneamiento Fiscal y Financiero.

No cumplió con la asignación y ejecución mínima para mantenimiento hospitalario en el 2018 con presupuesto de ingresos definitivos de $82.296,1 millones, la cual no corresponde al 5% del total del presupuesto de ingresos.

Prestó servicios de salud a 21.826 usuarios en la suma de $21.247,3 millones que no fueron facturados por lo cual generó un detrimento patrimonial al no facturar y radicar ante el responsable de pago para su obtención.

La ESE HUJMB no identificó los servicios y tecnologías no financiadas por la UPC. Registró como cuenta por pagar al Departamento del Magdalena, por concepto de recaudo de Estampillas Pro Hospitales Universitarios, la suma de $11.688,3 millones a Septiembre de 2019, recursos que no corresponden al presupuesto de ingresos, por lo que no atendió lo dispuesto en el artículo 8, de la Ordenanza 003 de 2006.

Incumplió el principio de Eficiencia y Racionalización de recursos de salud por la suma de $21,9 millones por medicamentos ordenados y mayor valor cobrado conforme a las tarifas administradas a la ESE.

No garantizó las novedades de los trámites administrativos de novedades del servicio tales como: Hemodinámia (inscrito pero no se prestó), Unidad de cuidados intensivos adultos (10 camas reportadas, frente a 17 halladas), Unidad de cuidado intensivo neonatal (10 reportadas, 14 halladas) y Urgencias (el funcionamiento del servicio en condiciones de no cumplimiento de los mínimos de habilitación para el momento de la espera en la entrega de la infraestructura donde opera ese servicio, Cirugía de Tórax en su modalidad ambulatoria y hospitalaria que no cumplen con los estándares de infraestructura, dotación, medicamentos, dispositivos e insumos y procesos prioritarios y en el REPS, el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud), se encuentra activo y sin ninguna novedad.

Respecto a la garantía del mantenimiento de los equipos biomédicos, las hojas de vida no cuentan con las especificaciones técnicas dadas por los fabricantes sobre la periodicidad del mantenimiento de los equipos, no dispone de la totalidad de los requisitos e información de los equipos, así como de las especificaciones técnicas definidas por el fabricante sobre la periodicidad del mantenimiento.

No garantizó con seguridad la prestación de servicios del área farmacéutica casos: Inventario de medicamentos e insumos no reportados y el almacenamiento no adecuado por un valor comercial de 31 millones de pesos (aproximadamente), carros de paro con faltantes sin reposición de medicamentos ni semaforización.

No garantizó con seguridad la prestación de servicios del área de esterilización específicamente: Se halló instrumental estéril vencido (mayor a un año, septiembre 2018) durante la visita sin evidencia de alertas institucionales para su no uso.

No cuenta con las herramientas que conforman la plataforma estratégica de seguridad en el paciente ni con la nueva ocurrencia de eventos adversos. No realizo análisis de monitoreo de la calidad ni estrategias de mejoramiento que impactaran favorablemente la gestión institucional y que a su vez contribuyeran al logro de los resultados en salud.

MÁS HALLAZGOS DE LA MALA ADMINISTRACIÓN DEL GERENTE

Sus documentos son incompletos y poco claros de inventario de bienes inconclusos, cálculo de deterioro de cartera, contratos de constituciones de fiducias, contratos con proveedores de bienes y servicios.

No verificó que sus empleados y contratistas, se encuentren debidamente acreditados para el ejercicio de su profesión en los servicios de salud.

No evidencia claridad en el cumplimiento del cronograma de aplicación del marco normativo de la Resolución 414 del 2014, por lo que presuntamente incumple lo establecido en el artículo 3 la Resolución 414 del 2014, así como la responsabilidad asignada al contador público frente a la preparación y presentación de la información y del Representante legal en calidad de responsable de la información presentada en el marco del Referente Teórico y Metodológico de la Regulación Contable Público, versión 2015.02 definido por la Contaduría General de la Nación.

No elaboró y no presentó el Estado de Flujos de Efectivo para las vigencias 2017 y 2018 realizando la clasificación de flujos y actividades de operación, inversión y de financiación y presentando diferencias de flujo de efectivos.

Ingresos sin facturar vigencias de 2017 y 2018 respectivamente: El Revisor fiscal de la entidad (Robinson Wilfrido Álvarez Giraldo), quien confirmó la falencia en el proceso de facturación, resumiendo el problema “donde no existe asociación del costo y gasto con el ingreso, lo que desvirtúa por completo la información financiera”. Entre 2017 y 2018 no se facturaron (a la fecha del informe) aproximadamente 18 mil millones de pesos. Adicionalmente, el reconocimiento sin efectuar el reconocimiento correspondiente a la facturación y su posterior recaudo, implican un incremento en la utilidad presentada por la Entidad que no corresponde con la realidad económica y financiera de la entidad.

Incumplió presuntamente sus obligaciones frente al marco normativo de la Resolución 414 del 2014, de manera que su contabilidad financiera no se aplica a este marco normativo, toda vez que la entidad presenta inconsistencias en términos de reconocimiento, medición, presentación y revelación de los hechos económicos ocurridos en las vigencias 2017 y 2018, desvirtuando las cifras presentadas en sus informes oficiales.

RESPUESTA DEL GERENTE CUESTIONADO

Ante las evidencias descubiertas tanto por la Supersalud como por la Contraloría, el gerente del HJMB, Tomás Díaz Granados, solamente se dedicó a responder públicamente y a su manera unos cuantos cuestionamientos de los entes de control, al mismo tiempo que comenzaron a publicarse informaciones, por todos lados, en grupos de whatsapp y medios digitales reconocidos e incluso, la mayoría de la Asamblea hasta sacó un comunicado, pidiéndoles al Gobernador que les cancelara unos meses adeudados al personal médico y administrativo del Hospital, en plena pandemia y con una insistencia, que volvió a despertar la desconfianza en el mandatario de los magdalenenses y el cual, no solo respondió que iba a pagar los meses adeudados de los meses de este año, sino que también de los que no le pagaron al final del año anterior, pero con la condición de hacerlo a través de una fiducia, para evitar que esos dineros tuvieran otros destinos no recomendados como los anteriores.

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